Cómo definir tus objetivos de aprendizaje

Una parte muy importante para tener éxito a la hora de aprender un idioma es definir tus objetivos y tu motivación. Aquí tienes una manera sencilla de hacerlo.

Pasos para definir tus objetivos de aprendizaje

  1. Identifica por qué estás aprendiendo
  2. Imagina dónde quieres estar en seis meses
  3. Establece una meta mensurable
  4. Sé realista con tus objetivos

 

1. Identifica por qué estás aprendiendo

Para definir tus objetivos de aprendizaje, es importante reflexionar sobre por qué quieres aprender un idioma. Intenta ir más allá del objetivo general de lograr fluidez y piensa con más precisión: Tal vez quieras leer documentos históricos para profundizar en el pasado de tu familia o asistir a una universidad en otro país. Cualquiera que sea la razón, haz un esfuerzo consciente para descubrir qué te motiva.

La comprensión de tu motivación influirá en el enfoque que le des al estudio del idioma. Por ejemplo, alguien que aprende para mantener su cerebro en forma necesitará un plan de aprendizaje diferente al de alguien que esté aprendiendo porque va a mudarse al extranjero pronto. Identificar esto desde el principio te ayudará a determinar los aspectos del aprendizaje que más te van a beneficiar, ya sea comprensión de lectura o habilidades de pronunciación.

Por último, comprometerte con tu motivación hará que sigas adelante y mantendrá tu dedicación, especialmente en aquellos momentos en los que el progreso parezca lento.

 

2. Imagina dónde quieres estar en 6 meses

El siguiente paso es imaginar dónde quieres que esté tu capacidad lingüística en un futuro cercano. Una manera de hacerlo es estableciendo objetivos a corto y largo plazo con fechas límite. Comienza echando un vistazo a tu nivel actual de dominio y evaluando lo que ya conoces. Luego, adelanta tus pensamientos seis meses y pregúntate qué quieres saber para entonces.

Te puede ser de ayuda pensar en logros específicos y alcanzables, como terminar un libro sencillo o describir tus aficiones favoritas. Esto te servirá para reconocer qué herramientas de aprendizaje necesitarás y los pasos precisos que debes seguir para llegar a un cierto punto en tu travesía idiomática.

Tener fechas límite de manera personal también te ayudará a priorizar las partes del aprendizaje donde debes centrarte en cada momento. Tal vez tu plan de seis meses incluya trabajar en la pronunciación en lugar de en la redacción. Sin problemas. Una vez que logres una meta, puedes concentrarte en la siguiente.

 

3. Establece una meta mensurable

Después de averiguar dónde quieres estar, es hora de establecer un plan de acción. Comienza dividiendo tu mayor objetivo en trozos más pequeños y concretos. Prepárate para aprender 20 nuevas palabras de vocabulario a la semana o intenta grabarte cada mes para escuchar cómo tu pronunciación ha mejorado con el tiempo. Es muy práctico tener objetivos específicos y mensurables que puedan demostrar fácilmente cuánto has progresado.

El módulo "Mi actividad"es una excelente función para visualizar el recorrido de tu aprendizaje y realizar un seguimiento de lo que has logrado cada semana. Haz evaluaciones personales y con regularidad para repasar lo que llevas aprendido y así determinar qué aprender a continuación. El seguimiento de tu progreso es esencial para evaluar tu éxito y establecer metas futuras.

Tener objetivos mensurables también te ayudará a valorar cómo de efectivo es tu plan de estudio. Lleva un registro de cuánto tiempo te lleva alcanzar cada objetivo. De esa manera, tendrás una mejor idea sobre cuánto tiempo necesitarás para alcanzar cierto nivel de competencia.

 

4. Sé realista con tus objetivos

Dominar un idioma requiere tiempo y esfuerzo, por lo que es importante sincerarte contigo sobre cuánto puedes aprender en un determinado período de tiempo. Echa un vistazo a tu último progreso: Lo que has logrado hasta ahora es un buen indicador de cuánto puedes abordar en el futuro.

Es igualmente importante tanto repasar como reevaluar regularmente tus objetivos. Debes ser consciente de si estás logrando lo que te has propuesto. Si tienes problemas para adaptarte a una hora de aprendizaje todos los días, intenta reducir el tiempo a 30 minutos. Puesto que la vida sigue su ritmo, no pasa nada si tienes que renegociar tus expectativas.

Aprender significa también encontrar un plan equilibrado que funcione para ti. Ponte a prueba para salir de tu zona de confort, pero evita la frustración innecesaria que conlleva establecer un objetivo inalcanzable. Incluso si no alcanzas una meta, disfruta del viaje; es probable que hayas aprendido más de lo que crees.

 

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